Lo que toda mujer desea: conciliar su trabajo con la familia
Quizás eres madre trabajadora y buscas conseguir conciliar tu vida laboral y familiar porque has llegado a ese punto en que sientes que no vives, sino que sobrevives ante una realidad en que “o todo es trabajo, o todo es familia”.
Encontrar el equilibrio entre ambas partes puede beneficiar tu salud física, mental y emocional. Pero para llegar a ese estado de completa conciliación laboral y familiar, consideramos que es fundamental ser consciente de la situación por la que atraviesas y disponer de las herramientas necesarias.
A continuación te damos respuestas a cuestiones que te puedes plantear si estás en una situación similar y consejos útiles para que esa conciliación sea fácil y posible.
¿Por qué es difícil conciliar el trabajo y la familia?
Actualmente, son muchas las mujeres que, reuniendo la condición de madres trabajadoras, aseguran la dificultad que supone conciliar su vida laboral con su vida familiar. La mayoría de ellas coinciden en que el motivo de esa dificultad está en que quieren abarcarlo todo de una vez.
Efectivamente, cuando estás trabajando, estás pensando en cómo estarán tus hijos, en que les has dejado solos o con otra persona que no eres tú. Sientes en todo momento la necesidad de estar con ellos, pero tu trabajo te conduce a que pases mucho tiempo fuera de casa. Y cuando llegas a casa, después de una jornada de exceso laboral, sólo puedes dedicar a los tuyos un rato, apenas pudiendo continuar con las labores diarias propias de tu hogar porque te vence el cansancio o porque, dependiendo de tu profesión, debes continuar trabajando desde casa. Eres la madre completamente profesional que se siente mal por no poder dedicar tiempo a la familia.
El no poder dedicar a la vida familiar más tiempo del que quisieras, genera en ti un sentimiento de frustración, culpabilidad e impotencia considerable con relación a tu maternidad. Sentimientos que demuestran esa lucha interior constante que te arrastra a sentirte mal contigo misma.
Pero, ¿qué sucede cuándo te responsabilizas completamente tanto de tus hijos como de tu hogar y sientes la total necesidad de trabajar pero no dedicas a tu profesión el tiempo que desearías? Simplemente, eres la madre posesiva de sus hijos con dificultad para delegar y que no se siente realizada en su puesto de trabajo.
Recuerda que el sacrificio no tiene que ser una opción.
Tu evolución personal como mujer consiste en aprender a equilibrar el tiempo de dedicación a tus hijos, a ti misma y a un trabajo en que te sientas realizada, no sólo porque es un bien necesario para ganar dinero, sino también porque es una forma de relacionarte dentro de un ambiente distinto al de tu familia o casa.
El secreto está en ser una mujer actual segura, previsora y organizada.
¿Por qué hay miedo al embarazo cuando se tiene un trabajo?
Actualmente, muchas mujeres siguen temiendo al embarazo por si la empresa las despide o simplemente deja de promocionarlas en el ámbito profesional. Un despido de este tipo hace que tu vida se tambalee y tu autoestima se vea afectada completamente con repercusión emocional en el bebé.
Sin embargo, debes saber que la maternidad es un tema muy protegido por la normativa de los convenios laborales y que cada vez hay más empresas familiarmente responsables, es decir, que desarrollan medidas y estrategias para facilitar la compatibilización del trabajo con la vida familiar y personal de sus trabajadoras.
Así es, las empresas respetan los derechos que marca la ley de conciliación de la vida familiar y laboral tan conocidos como baja de maternidad, permiso de lactancia, reducción de jornada laboral, excedencias por cuidado de niños, vacaciones y días de permiso. Unos derechos que complementan con otras prácticas laborales como son la flexibilidad de horarios de entrada y salida, reserva de plazas en escuelas infantiles cercanas a la organización laboral, servicios de guardería, apoyo económico para sufragar gastos de escuelas infantiles, formación interna en horario laboral, entre otras.
La implantación de estas medidas por parte de las empresas posibilita una mejora en el bienestar de las madres trabajadoras y un aumento en su satisfacción y motivación personal.
La conciliación familiar y laboral por parte de las empresas permite a las mujeres avanzar en sus expectativas familiares y personales, y crecer como profesionales.
¿Tiene ventajas ser madre dentro de una empresa?
Ser madre en entorno laboral tiene sus ventajas. Sí. Pues las organizaciones laborales valoran más a sus trabajadoras-madres por sus habilidades emocionales a la hora de negociar o gestionar empresarialmente.
Lo importante no es el tiempo que estés en el despacho o en el sitio de trabajo, sino tu creatividad y otras habilidades como la comprensión, la paciencia y el ingenio en resolver problemas y encontrar soluciones.
De hecho, cuando eres madre, te vuelves más responsable profesionalmente, estás más abierta a los cambios y demuestras más orientación al éxito. Así mismo, te vuelves una mujer capaz de realizar más de una tarea a la vez y adaptarte a las situaciones más rápidamente. Aumenta tu capacidad de trazarte metas y te enfocas en cumplirlas. Aprendes a decir no y a priorizar.
Por tanto, cuando tus competencias profesionales se amplían siendo madre y cuando tu empresa te apoya, el miedo no tiene por qué ocupar un lugar en tu vida. Ahora bien, es fundamental que, si siendo madre eliges trabajar, que esa elección sea beneficiosa para ti escogiendo bien la empresa para la cual vas a trabajar y el puesto de trabajo que vas a desarrollar. Pues una empresa con valores es la única que te puede valorar como trabajadora que es madre y cubrir tus necesidades como tal.
¿Cómo afecta el trabajo a nuestros hijos?
Los niños echan mucho de menos a sus madres cuando éstas dedican mucho tiempo a su profesión. Es cierto que esa falta de tiempo para estar junto a ellos les afecta emocionalmente con cambios de actitud y de comportamiento. En muchos casos, se aíslan, se vuelven egoístas y asiduos al chantaje emocional porque no comprenden ese “abandono maternal”.
Es muy importante que desde una temprana edad, los niños conozcan el porqué de las circunstancias. Si se les explica, ellos acaban entendiendo y se acaban adaptando y acostumbrando a cualquier situación.
Que aprendan a valorar el trabajo de sus progenitoras como una obligación igual a la que ellos tienen de ir al colegio es fundamental. Los niños tienen que dejar espacio a sus madres para que también se sientan libres en poder hacer otras cosas. Al mismo tiempo, tienen que aprender a comunicarles su necesidad de estar por ellos sin que éstas estén pensando en sus propios asuntos. De manera que como madres, cuando estemos con nuestros hijos, aunque sólo sea durante unas horas, tenemos que estar presentes en todos los sentidos y sólo por ellos.
Recuerda que los niños forman parte de la familia y como todo miembro de ella son merecedores de atención.
Ellos llenan nuestras vidas y es muy importante sacar tiempo para estar con ellos, para estar presentes en los momentos de sus vidas, para celebrar con ellos, para apoyarles cuando lo necesiten, para brindarles un consejo, una guía, hasta para corregirles cuando se equivocan. Y lo importante de todo para amarlos y compartir con ellos momentos especiales y no especiales de la vida. Pero sin que haya un apego constante que nos convierta en “mamás gallinas” impidiendo inconscientemente que haya una evolución libre y normal en cada uno.
Todo vínculo afectivo y de escucha puede incrementar en ellos su autoestima y confianza. Compartir momentos de juego y otras actividades, hablar con ellos, conocer sus experiencias vividas durante el día y saber sus inquietudes y sus deseos es muy enriquecedor para su crecimiento y tu propia evolución como madre y persona.
El secreto de una óptima salud madre e hijos está en una buena comunicación y tiempo de calidad con ellos.
¿Cómo conciliar la vida familiar y laboral sin agobios?
La conciliación de la vida familiar y laboral se hace complicada si, como madres, estamos sumergidas en un estado continuo de culpabilidad porque no correspondemos al trabajo o a los hijos como se merecerían.
Es necesario comenzar diciendo adiós a esos sentimientos de agobio, de enfado o de culpa y centrarse en tratar de cambiar ese desequilibrio entre vida personal y laboral desde la confianza y la seguridad de que podemos hacer todo lo posible por estar por nuestros hijos y por nuestro trabajo.
Consejos para una mejor conciliación laboral y familiar
Podemos trabajar y cuidar de la familia al mismo tiempo y más fácilmente si:
- Nos centramos en la familia cuando estamos con ella y nos centramos en el trabajo cuando estamos en él. Ambos son mundos distintos que hay que evitar mezclar como llevándose trabajo a casa o hacer planes de familia o llamadas personales en horario laboral.
- Estando presentes en el trabajo, tenemos más concentración que nos permite mayor rapidez y efectividad. Estando presentes con la familia, disfrutamos más de los momentos que compartimos sin estar pendientes de lo que dejamos en el trabajo.
- Hay un tiempo para cada cosa. Por estar inmersos en una sola, nos perdemos muchas otras cosas más.
- Hacemos listas en plan recordatorio de las tareas a llevar a cabo tanto a nivel profesional como familiar. Esto nos ayuda a tener la mente más despejada sin estar sometida a un estrés constante pensando continuamente en lo que tenemos que hacer.
- Delegamos en personas de confianza las tareas del hogar o el cuidado de los hijos: cuidadoras, abuelos, marido, etc. Planificamos división de tareas con nuestros hijos y pareja y repartimos responsabilidades entre todos.
- Permitimos que los hijos o la pareja se vayan haciendo cada vez más autónomos e independientes en vez de hacérselo todo.
- Nos atrevemos a marcar límites en el trabajo dosificando los proyectos o trabajos. Confiamos faenas a los compañeros pidiendo su ayuda.
- Realizamos las actividades más urgentes en primer lugar apartando aquellos asuntos innecesarios que nos roban tiempo de estar con los nuestros o con nuestros compañeros de trabajo.
- Negociamos con nuestra empresa horarios flexibles o realizamos cambios de turno con nuestros compañeros.
- Bajamos nuestro nivel de perfección para ser la empleada ideal, el ama de casa 10, la madre modelo, la esposa o pareja perfecta. Y nos comprometemos a ser felices dando espacio a cada cosa y a su debido tiempo.
- Reducimos nuestra guardia de 24 horas y sacamos tiempo libre para nosotras mismas como mujeres ya sea para relajarnos, para quedar con los amigos, para estar con la pareja, para escuchar música, leer un libro o simplemente para no hacer nada.
- Tenemos una complicidad y una comunicación fluida con nuestra pareja que permita su colaboración continua en todo.
- Realizamos una actividad o rutina conjunta en días puntuales como ver una película o tomar un aperitivo en familia los fines de semana. Esa rutina nos da seguridad, dentro de ese sinfín de tareas diarias que hacemos porque son puntos de encuentro de la familia que son únicos y exclusivos nuestros.
- Reducimos las distancias en caso de cambios de domicilio entre el lugar de trabajo, nuestra casa y los colegios de los hijos para una menor inversión de tiempo en desplazamientos.
- Aprovechamos cuando nuestros hijos están involucrados en sus tareas para trabajar o para realizar aquellas tareas que no podemos hacer cuando estamos por ellos.
- Hacemos las tareas que pueden ser diarias como hacer la compra o preparar las comidas y cenas en un sólo día. Es una manera de ahorrar tiempo para toda la semana.
Frases motivadoras para madres trabajadoras
- Me siento orgullosa de la fuerza de voluntad tan grande que tengo para hacer tantas cosas.
- Sé lo que quiero y hasta donde puedo llegar para conseguir lo que me merezco
- Soy una mujer motivada en seguir mis pasos
- Puedo realizar todo aquello que me propongas con total confianza y seguridad.
- Agradezco todas las facilidades de trabajo que mi empresa me ofrece.
- Soy una buena madre y profesional y me siento valorada en todo momento y de forma íntegra por mis jefes, mis compañeros, amigos y familia.
- Doy sentido a mi familia con mis consejos, con cada uno de mis actos, con mi ejemplo y dedicación, y por ser una voz que escucha para aportar armonía en casa y en el trabajo.
- Estoy llena de sabiduría y soy admirable en todo lo que hago
- Soy una madre que se cuida, se ama y se respeta a sí misma.
- Enseño a dar y a recibir de manera equilibrada.
- Soy incansable y sirvo mi tiempo a los demás de la mejor manera que se y puedo.
- Me siento bella y viva.
- Sé organizarme la semana en completa calma.
- Busco tiempos especiales para mi cada día y me doy el gusto de disfrutarlos.
- Aprendo a ver qué momentos merecen un No.
- Acepto toda ayuda externa que hay a mi alcance
Karina Rando